<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8361661023015972786</id><updated>2011-11-27T21:27:18.182-03:00</updated><category term='invierno'/><category term='iran'/><category term='soledad'/><category term='la pena de los hombres que mueren en invierno'/><category term='blanca'/><category term='petroleo'/><category term='tristeza'/><category term='tommy tom'/><category term='viuda'/><title type='text'>Tiempos de Locura</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Alex Holzmann</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13923879033713270576</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://img36.picoodle.com/img/img36/6/10/24/f_moim_24030ab.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8361661023015972786.post-1348553138472982600</id><published>2009-02-09T22:26:00.002-02:00</published><updated>2009-02-09T22:41:13.101-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='blanca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viuda'/><title type='text'>La Viuda Blanca</title><content type='html'>La negra es de juguete.&lt;br /&gt;Se mira en un espejo pero no se ve. Se levanta de mañana y quiere la noche. Se levanta a la tarde y ansía la noche. Se levanta a la noche y en el fondo de su alma, quiere un día. De los viejos, de familia.&lt;br /&gt;No lo deja dormir. No lo deja reir auténticamente. No lo deja. La viuda blanca se queda, el que se va es él. ¿Cuántos dejaron viuda a la Blanca? Jamás tomes cocaína.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8361661023015972786-1348553138472982600?l=tiemposdelocura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/feeds/1348553138472982600/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8361661023015972786&amp;postID=1348553138472982600' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/1348553138472982600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/1348553138472982600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/2009/02/la-viuda-blanca.html' title='La Viuda Blanca'/><author><name>Alex Holzmann</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13923879033713270576</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://img36.picoodle.com/img/img36/6/10/24/f_moim_24030ab.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8361661023015972786.post-6255382805780335936</id><published>2007-12-18T01:11:00.001-03:00</published><updated>2008-04-01T00:55:57.112-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la pena de los hombres que mueren en invierno'/><title type='text'>La pena de los hombres que mueren en invierno...</title><content type='html'>La tormenta agitaba el bosque que extraña la vida, aun más fuerte que la noche anterior, con hielos punzantes y frío agotador. Sus sentimientos reventaban en su pecho, la angustia, que combinaba con la ferocidad como la seda en un harén, recorría su garganta y salía por su boca como una viento fantasmal, palabras olvidadas, y gritaba a ningún humano: "¡Y tú! ¿¡Dónde estás!?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin esperar ninguna respuesta, volvió a entrar a la cabaña, tomó un vaso de agua y se recostó ansiando el dulce sueño, que no tardó en llegar. Esta vez su sueñó se envolvió del misterio y de lo infernal. Soñó que estaba con un antiguo amor suyo en un jardín exóticamente fructífero en plantas, parado sobre unos fuertes tablones de piedras, y los rodeaban a él y a la bella mujer de rizos de oro, personas de todas las edades, desde jóvenes intrépidos hasta calmos ancianos, que caminaban lentamente con los brazos levantados horizontalmente y la cabeza gacha formando un círculo. Tuvo la sensación de que estos zonámbulos estaban poseídos por el demonio. Éstos comenzaron a levantar la vista y efectivamente algunos tenían los ojos rojos de fuego, los demás azul pálido. Comenzó a sonar un triángulo que parecía venir de la cima de una colina, y por cada golpe que retumbaba, los endomoneados volvían a la normalidad, sin dejar rastros del infierno que habían vivido. Entre todos estos fenómenos, le llamaba la atención uno en particular: una niña de ojos azul pálido de unos siete años vestida con un camisón andrajoso y un gorro de lana estropeado. Ya no quedaban casi endemoneados, había tocado el triángulo unas doce o trece veces, la niña todavía no se había desposeído y su ella era la próxima. Tocó una vez más el triángulo y él sabía que la niña era la siguiente en deshacerse de la maldad del que se arrastra bajo la tierra, entonces el triángulo sonó esta vez como ninguna histórica orquesta sinfónica hizo sonar un triángulo jamás, y la niña despertó del engaño del diablo y corrió hasta él, brincó y le dio un fuerte abrazo y un beso en la mejilla colorada y apoyó su cabecita en el hombro de nuestro dichoso jóven. Él estallaba de felicidad, todos sus huesos se habían petrificado de la emoción, pero la abrazó vivazmente y no dejó parte de sus cachetes por besar. ¡Oh! ¡Qué momento tan feliz vivió nuestro jóven que tanto temor había tenido! ¡El demonio se había ido y le había dejado una hermosa niña a su cargo, feliz de verse mutuamente! Pero despertó y la bronca lo volvió a invadir por largos minutos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8361661023015972786-6255382805780335936?l=tiemposdelocura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/feeds/6255382805780335936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8361661023015972786&amp;postID=6255382805780335936' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/6255382805780335936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/6255382805780335936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/2007/12/la-pena-de-los-hombres-que-mueren-en_18.html' title='La pena de los hombres que mueren en invierno...'/><author><name>Alex Holzmann</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13923879033713270576</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://img36.picoodle.com/img/img36/6/10/24/f_moim_24030ab.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8361661023015972786.post-2467935580725408044</id><published>2007-11-24T02:09:00.000-03:00</published><updated>2007-11-29T15:34:35.870-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='invierno'/><title type='text'>La pena de los hombres que mueren en invierno</title><content type='html'>Tomó su abrigo y se fue a cruzar la fría tormenta que golpeaba afuera al bosque. Abrió la puerta y un viento veloz voló su sombrero ruso y peló su cabeza, se dio media vuelta, lo recogió, lo acomodó en su cabeza con más fuerza que antes y vio que los árboles movían sus brazos escondidos en la oscuridad de la noche espantados del hielo y de la lluvia. Ya no quería cruzar el bosque, por miedo a perderse y morir en el frío. Había pensado en pasar la noche a salvo en su cabaña, despertar al día siguiente y cruzar el bosque con el calor y los ojos que da el sol. Se acostó sobre su cama así como estaba y comenzó a soñar. Sobre ella, como siempre. La vio en sus sueños con su pelo magnífico, sus risas temerosas pero encantadoras, sus manos suaves de seda y caricias, sus ojos dilatados de pena, miedo y pasión; una pasión arrolladora y ferviente de amor, que espera y espera y que a él le gusta pensar que no es vano. La escuchó con oídos melosos contar las cosas lindas que dice, se entibió su alma y despertó. Todavía era de noche y el viento, como un jinete endulzado por su látigo, chillaba en los rincones de la casa. Fue a beber un vaso de agua y volvió a la cama para seguir durmiendo hasta que fuese de día. Continuó soñándola. Esta vez la recostaba en su cama y como un bebé apoyaba su cabeza en el pecho de ella. Ninguno de los dos hablaba, el calor que sentían invalidaba cualquier palabrerío y él se regocijaba del momento como nunca nadie jamás disfrutó de un silencio deshecho de todas las estupideces humanas que atrofian al feliz. Su sueño encontró la quietud de ese momento y se congeló como una fotografía por largas horas hasta que despertó y comenzó a llorar. Extrañaba a la mujer de sus sueños y como para ahogarlo en penas, la noche había vuelto una vez más con vientos aún más fuertes. Cocinó una sopa que le diera calor y fuerzas y a la brevedad de acabarla, cambió sus vestimentas por unas de telas más gruesas y salió de su cabaña a intentar cruzar el bosque.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8361661023015972786-2467935580725408044?l=tiemposdelocura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/feeds/2467935580725408044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8361661023015972786&amp;postID=2467935580725408044' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/2467935580725408044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/2467935580725408044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/2007/11/la-pena-de-los-hombres-que-mueren-en.html' title='La pena de los hombres que mueren en invierno'/><author><name>Alex Holzmann</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13923879033713270576</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://img36.picoodle.com/img/img36/6/10/24/f_moim_24030ab.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8361661023015972786.post-4498836685315089160</id><published>2007-11-14T23:55:00.000-03:00</published><updated>2008-12-11T22:49:56.134-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tommy tom'/><title type='text'>Las Increíbles Adversidades del Gran Tommy Tom: Parte III</title><content type='html'>-¡Miserable! ¡Cobarde! ¡Entraré en tu casa y tomaré lo que necesito con mis propias manos aunque tenga que matarte para hacerlo!- Le gritaba furioso Tommy Tom a Ricky, el fastidioso-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto Ricky, balbuceando insultos de protesta, recostó su cuerpo sobre el sofá del living y comenzó a idealizar un plan de permanencia en la casa para procurar advertir y atacar cualquier intento de traspaso del maestro de los cuchillos, el gran Tommy Tom. Pensó que podría armarse con el cuchillo japonés que guarda en el último cajón de la cocina para rivalizar a Tommy Tom, pero recordó la precisión magnífica y la velocidad de águila que empleó el maestro para realizar la estocada que hirió su biceps derecho, y prefirió buscar una forma alternativa para salir victorioso del feroz encuentro que sabía que le esperaba. Recordó que en su videoteca tenía una copia de Mi Pobre Angelito y, ayudándose con el brazo sano, se levantó del sofá y fui a buscar el video a la alcoba. Caminó hasta el cuarto observando que las posibles entradas de la casa siguiesen intactas, que a fortuna del propietario así estaban. Tomó la película y la puso a rodar en la videograbadora; adelantó hasta la parte en que los ladrones mojados se preparan para ingresar a la casa del joven muchacho y, sin desafinar el resto de sus sentidos, observaba la película para capturar trampas efectivas y, en el peor de los casos, métodos de escape seguros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Grotesco! ¡Eso es lo que eres Ricky, un desdichado y miserable grotesco que pagará las deudas del egoísmo!- Le gritaba el maestro de los cuchillos desde afuera, en la oscuridad. Hasta que pronto el temor de Ricky se acrecentó cuando el gran Tommy Tom comenzó a hacer el haka vivazmente en honor a un maorí que le había enseñado el ritual en un safari en el continente más pequeño del mundo, golpeando las puertas y las paredes de la casa con bravura y con la sabiduría de crear y asentar miedo y desconfianza en Ricky, el fastidioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, Ricky, esforzándose por no perder la calma y el juicio, prendió sus ojos y como si una bombita de luz hubiese iluminado su cerebro, idealizó un plan de espanto que podría desmantelar el coraje del maestro de los cuchillos, el gran Tommy Tom: combinar miel y hormigas africanas. El plan consistía en llenar varios recipientes como ollas y baldes con miel de campo, sostenerlos con maderas en puntos estrátegicos de la casa y crear un sistema único de hilos que estuviesen atados a los recipientes y así facilitar volcar la miel sobre Tommy Tom, el bravo. Y una vez que Tommy Tom estuviese cubierto de miel, soltar las 500 hormigas africanas que viven dentro de un pequeño sistema ecológico selvático en el sótano de los experimentos de la mujer del fastidioso, la bióloga apicultora, y que estas devoraran o al menos espantasen al invasor. Ricky, convencido de que su plan sería efectivo, bajó al sótano de los experimentos y dio el puntapié incial cortando maderitas y eligiendo clavos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tommy Tom continuaba afuera haciendo el haka hasta que una imagen que él creyó divina se apareció delante de sus ojos, arriba en el cielo, como si fuese la cara Dios aprobando y alentando sus acciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_1Bo1HSPWooo/R0CQAZ18gkI/AAAAAAAAAEE/wvy94qtCf_U/s1600-h/godsface.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_1Bo1HSPWooo/R0CQAZ18gkI/AAAAAAAAAEE/wvy94qtCf_U/s400/godsface.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5134261911813915202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8361661023015972786-4498836685315089160?l=tiemposdelocura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/feeds/4498836685315089160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8361661023015972786&amp;postID=4498836685315089160' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/4498836685315089160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/4498836685315089160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/2007/11/las-increbles-adversidades-del-gran_14.html' title='Las Increíbles Adversidades del Gran Tommy Tom: Parte III'/><author><name>Alex Holzmann</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13923879033713270576</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://img36.picoodle.com/img/img36/6/10/24/f_moim_24030ab.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_1Bo1HSPWooo/R0CQAZ18gkI/AAAAAAAAAEE/wvy94qtCf_U/s72-c/godsface.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8361661023015972786.post-4750968558460290729</id><published>2007-11-08T17:32:00.001-03:00</published><updated>2007-11-18T17:27:46.086-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tommy tom'/><title type='text'>Las Increíbles Adversidades del Gran Tommy Tom: Parte II</title><content type='html'>&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;"Oh Ricky!"- alentó el Gran Tommy Tom,- "¿qué tan cobarde eres para negar a un buen hombre un mísero tarro de salsa de tomate? ni siquiera has tenido la cortesía de hacerme pasar a tu casa, y muchos menos la volutad de asistirme con algunos litros de gasolina" -continuaba fastiadado Tommy Tom.- "Te has mostrado insolente desde que conocí vuestros ojos, y no hay una pizca de compasión en mí por esa ineptitud, ahora has de probar tu propia medicina, tacaño."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, el sol se había ocultado casi por completo dejando menos que un recóndito reflejo donde se unen el cielo infinito y el mar de gigantía; estaba por oscurecer y el cielo infito se mostraba azul y brilloso de estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Escuchame con oídos agudos lo que voy a deciros, Tommy Tom, pretenderé que nunca has venido a llamar a mi puerta y que vuestra prepotencia y vuestras valientes acusaciones no son más que susurros del viento entre las hojas de los árboles. Ahora, puedes marcharte y dejar mi alma en paz; no os haré daño alguno ni castigaré por vuestras insolencias."- Le sugirió Ricky, con tono firme y seco-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El saludable Tommy Tom, irritado, dio dos pasos atrás, subió la manga derecha de su jean, tomó con habilidad la navaja de acero español que porta cuando viaja y la entibió con bravura en el brazo derecho de Ricky; el egoísta gritó un aullido de dolor pero pateó velozmente el estómago de Tommy Tom con una fuerza tal que el saludable perdió el equilibrio y cayó de espaldas sobre las escaleras de entrada a la casa, golpeando su cabeza contra las tablas de roble que encaminan la casa con la vereda,. Sin perder un segundo, Ricky cerró bruscamente la puerta de la casa y giró ambas llaves, dos veces cada una. Estaba dolido y soprendido por el corte que le había hecho el gran Tommy Tom, pero conservando la calma, desató su cobarta y la ató fuertemente arriba de la herida para evitar desangrarse. Cerró las ventanas y la puerta trasera, levantó el teléfono y llamó a su mujer para avisarle que no volviese a su casa hasta mañana por razones que luego le explicaría.&lt;br /&gt;Tommy Tom recuperó el equilibrio e intentó forzar ambas puertas y todas la ventanas sin éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Continuará...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8361661023015972786-4750968558460290729?l=tiemposdelocura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/feeds/4750968558460290729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8361661023015972786&amp;postID=4750968558460290729' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/4750968558460290729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/4750968558460290729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/2007/11/las-increbles-adversidades-del-gran.html' title='Las Increíbles Adversidades del Gran Tommy Tom: Parte II'/><author><name>Alex Holzmann</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13923879033713270576</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://img36.picoodle.com/img/img36/6/10/24/f_moim_24030ab.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8361661023015972786.post-7970336590468453402</id><published>2007-10-28T00:56:00.000-03:00</published><updated>2007-10-31T15:35:00.462-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='petroleo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tommy tom'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='iran'/><title type='text'>Las Increíbles Adversidades del Gran Tommy Tom</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Un domingo en familia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A Irán lo llamaremos Ricky, a Britania, McMurphy y a Estados Unidos, Tommy Tom.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Un domingo el gran Tommy Tom estaba en su jardín floral cocinando unas hamburguesas para él y su familia gorda. Todos estaban contentos porque festejaban el cumpleaños del pequeño McMurphy, gran relator de cuentos. Al momento del almuerzo, el pequeño McMurpy estaba condimentando una de sus hamburguesas y se dio cuenta de que faltaba ketchup, entonces le pidió al anfitrión, al saludable Tommy Tom, que fuese a comprar uno para poder comer su hamburguesa como le apetecía, con tomates y pepinos en rodaja, cebollines, hojas de lechuga, huevo duro, chucrut, aceitunas picadas, mayonesa, mostaza y ketchup. El saludable Tommy Tom, con las infaltables ganas que tenía de complacer al cumplañero, se calzó, tomó las llaves de su coche y el ketchup salió a buscar. Lamentablemente para la panza del pequeño McMurphy, el saludable Tommy Tom quedó varado a mitad de camino del negocio que traficaba ketchup, a falta de gasolina en el tanque de su auto. Bajó de su auto, lo cerró y fue a buscar la estación de servicio más cercana; divisó una pequeña estación a 4 cuadras de él, caminó hasta allí, se acercó a uno de los gasistas y le pidió por favor que le llenara un galón con gasolina, pero el tipo le dijo que se había agotado, que no había más gasolina. Tommy Tom le preguntó cual era la razón de esta escasez, y el tipo muy amablemente le contó que había aumentado el precio y que no tenían dinero suficiente para comparlo por el momento, pero que prontamente iban a reestablecer las negociaciones con los comerciantes de petróleo y así volverían al servicio regular. El saludable Tommy Tom quedó impactado por esto que le ocurría; era un tipo pensativo y analista, preciso en sus analísis y exitoso en sus quehaceres. Entonces pensó que esta escasez de energía podría ocurrile de nuevo no solo a él sino a muchas otras personas más. La insatisfacción lo preocupó aún más y para poder llevarle el ketchup al pequeño McMurphy decidió entonces ir a tocar el timbre de una casa que estaba frente a la estación. Una muy linda casa rústica. Tocó el timbre y abrió un tipo de aspecto raro para Tommy Tom, distinto a él en sus cualidades físicas. Lo saludó, estrechó su mano con la del desconocido y se presentó como Tommy Tom, y el desconocido también lo hizo bajo el nombre de Ricky, el fastidioso. El gran Tommy Tom le contó lo que le acababa de ocurrir y también que estaba festejando el cumpleaños de un gran amigo de él, y le pidió si por favor le podía dar un poco de ketchup para su amigo.&lt;br /&gt;    Tommy Tom había pensado que podría volver, empujar el auto a un sitio más seguro y dejarlo ahí hasta el día siguiente, mientras tuviese el Ketchup para el gran relator de cuentos McMurphy.&lt;br /&gt;    Ricky le dijo a Tommy Tom que no tenía Ketchup en su casa, y con un tono más hostil también le dejó en claro que en esta casa no consumían ese tipo de salsas. Tommy Tom no le prestó atención al desvío estúpido que había tomado el diálogo, y le inquirió si entonces le podría prestar un poco de gasolina, a lo cual Ricky también se negó argumentando que tenía que estar seguro de que contaba con suficiente gasolina en estos tiempos de escasez. Tommy Tom insistió en que realmente la necesitaba y que estaba dispuesto a pagar por la nafta que le diese. Ricky volvió a negarse. "La panza del pequeño McMurphy debe estar gruñendo ya, y es mi mejor amigo, ¿cómo debo proceder frente a esta adversidad que me ofrece el fastidioso Ricky? ¿debo ser egoísta y tomar la gasolina con mis propias manos?" pensaba y dudaba el gran Tommy Tom. Hasta que se contestó a él mismo "sí, eso es lo que haré, McMurphy debe comer su hamburguesa con Ketchup".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8361661023015972786-7970336590468453402?l=tiemposdelocura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/feeds/7970336590468453402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8361661023015972786&amp;postID=7970336590468453402' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/7970336590468453402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/7970336590468453402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/2007/10/las-increbles-adversidades-del-gran.html' title='Las Increíbles Adversidades del Gran Tommy Tom'/><author><name>Alex Holzmann</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13923879033713270576</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://img36.picoodle.com/img/img36/6/10/24/f_moim_24030ab.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8361661023015972786.post-7474647967706479452</id><published>2007-10-25T20:01:00.000-03:00</published><updated>2007-10-25T21:34:42.086-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='soledad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tristeza'/><title type='text'>Noches de Asturia</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;        A falta de inspiración, tiempo y experiencias profundas recientes, recuerdo un texto viejo que escribí cerca de Mayo de 2006:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;     Me levanté de mi cama sumido en la oscuridad del extenso y aburridísimo invierno norpolar, anclado en una anémica soledad, una crueldad temiblemente vigorosa, y un terror abominable. Estas espantosas sensaciones, nauseabundas, me habían persuadido insistentes en los últimos meses y ya no sentía sorpresa alguna por este o ningún estado de ánimo; éstos íntegros a la antigüedad de esta infame personalidad cretina que, con mínimas ligerezas, casi todo lo comprendía. Comencé a desinteresarme por las cosas que hasta incluso antes más me agradaban, para luego consumar por completo el mínimo respeto que me quedaba por ellas. Prontamente un desprecio feroz, una inapreciable aberración y una repugnancia atroz se adueñaron de mis sentidos para hacer hábilmente de ellos lo que les placía; me resultaba imposible distinguir, con esfuerzos olímpicos, el calor del frío, la amabilidad de la prepotencia, el júbilo de la zozobra, el propio bien del mismo mal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;Al principio, estas tres agudezas –la repugnancia, el desprecio y la aberración-, fornidos corceles de mi sombría carroza, trotaban una a la par de las otras, sin marcar más que huellas similares en el camino, es decir, se había vuelto rutinario su andar y, por lo tanto, sentía una tranquilidad que radicaba en que ninguna nueva monstruosidad inesperada podría suceder. Sin embargo, cuando una de éstas perdía el ritmo y caía, o vivaz se adelantaba, la desesperación y el temor me invadían para crear y asentar, con una fuerza irrelatable en mí, nuevos horrores, los cuales me eran imposibles desterrar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:12;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extrañaba profundamente pensar con claridad y, en caso de que esto ocurriese, se convertía para mí en el mayor logro del día y en el ímpetu que me permitía cada noche, antes del dulce sueño, intentar deducir que era lo que tanto me afligía y me mantenía sumergido en este mundo que tan real yo concebía. El fracaso me perseguía sanguinario. Me acechaba en cada rincón de la siempre lóbrega casa, abatiendo constantemente mi espíritu con imágenes infernales de sufrimiento continuo, penas diversas y extrema tristeza.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8361661023015972786-7474647967706479452?l=tiemposdelocura.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/feeds/7474647967706479452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8361661023015972786&amp;postID=7474647967706479452' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/7474647967706479452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8361661023015972786/posts/default/7474647967706479452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://tiemposdelocura.blogspot.com/2007/10/noches-de-asturia.html' title='Noches de Asturia'/><author><name>Alex Holzmann</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13923879033713270576</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://img36.picoodle.com/img/img36/6/10/24/f_moim_24030ab.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
