8 de noviembre de 2007

Las Increíbles Adversidades del Gran Tommy Tom: Parte II

"Oh Ricky!"- alentó el Gran Tommy Tom,- "¿qué tan cobarde eres para negar a un buen hombre un mísero tarro de salsa de tomate? ni siquiera has tenido la cortesía de hacerme pasar a tu casa, y muchos menos la volutad de asistirme con algunos litros de gasolina" -continuaba fastiadado Tommy Tom.- "Te has mostrado insolente desde que conocí vuestros ojos, y no hay una pizca de compasión en mí por esa ineptitud, ahora has de probar tu propia medicina, tacaño."

Mientras tanto, el sol se había ocultado casi por completo dejando menos que un recóndito reflejo donde se unen el cielo infinito y el mar de gigantía; estaba por oscurecer y el cielo infito se mostraba azul y brilloso de estrellas.

"Escuchame con oídos agudos lo que voy a deciros, Tommy Tom, pretenderé que nunca has venido a llamar a mi puerta y que vuestra prepotencia y vuestras valientes acusaciones no son más que susurros del viento entre las hojas de los árboles. Ahora, puedes marcharte y dejar mi alma en paz; no os haré daño alguno ni castigaré por vuestras insolencias."- Le sugirió Ricky, con tono firme y seco-.

El saludable Tommy Tom, irritado, dio dos pasos atrás, subió la manga derecha de su jean, tomó con habilidad la navaja de acero español que porta cuando viaja y la entibió con bravura en el brazo derecho de Ricky; el egoísta gritó un aullido de dolor pero pateó velozmente el estómago de Tommy Tom con una fuerza tal que el saludable perdió el equilibrio y cayó de espaldas sobre las escaleras de entrada a la casa, golpeando su cabeza contra las tablas de roble que encaminan la casa con la vereda,. Sin perder un segundo, Ricky cerró bruscamente la puerta de la casa y giró ambas llaves, dos veces cada una. Estaba dolido y soprendido por el corte que le había hecho el gran Tommy Tom, pero conservando la calma, desató su cobarta y la ató fuertemente arriba de la herida para evitar desangrarse. Cerró las ventanas y la puerta trasera, levantó el teléfono y llamó a su mujer para avisarle que no volviese a su casa hasta mañana por razones que luego le explicaría.
Tommy Tom recuperó el equilibrio e intentó forzar ambas puertas y todas la ventanas sin éxito.

Continuará...

4 comentarios:

macanudas* dijo...

le estás empezando a dar un tinte infantilirónico
que me gusta
que me engancha.

dale, seguí.

L*

en desdelapanza somos dos: maggi y lu.
lo de no firmar es porque nos divierte que nos confundan un poquito al principio.
tambièn tenemos invitados.

despuès se nota



(quienesquien)

Mano dijo...

jaja, las increíbles andanzas del pequeño tommy tom, espero próximo capítulo ansiosamente

Anónimo dijo...

yo también
con ansias
con ansias

estuve re.leyendo algo más de
tiemposdelocura
gusto.me
mucho!

Lu*

Alex Holzmann dijo...

mi pequeño amigo mano y su encantadora lady lú, me gusta que les guste! gracias por los comments, ya viene la 3era